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martes, octubre 19, 2010

KAMIKAZE


UY YA ME HE LANZAOO

UY UY

VOY CON LOS OJOS CERRADOS

SIENTO QUE ESTOY A PUNTO DE CHOCAR

UY UY

VOY EN EL AIRE AHORA

DESCONOZCO LO QUE VIENE

UY UY

UYYYYYY

martes, octubre 12, 2010

Sinnada - Para Sol Díaz (Lanzamiento del Libro 13 de Octubre)













I


Cerró la puerta de su habitación, para escuchar lo que llevaba dentro.

Las cosas iban en un relativo orden, pero a pesar de ello,

había algo que lo desgastaba,

Solo quería descansar,

La ciudad, el ruido, su vida virtualizada, las noticias, las deudas, su familia, sus relaciones,

Todo,

Lo habían dejado sordo.



II


Cuando cerró la puerta, cayó rendido.

Soñó con un lugar distinto, otra gente, una vida nueva, sin pasado, las aventuras que le aparecían le hacían estar inmensamente contento, sin embargo se sintió inseguro y empezó a cuestionar si eso podía ser cierto, y al hacerlo el sueño se desvanecía.


III



Y se convertía en otro

Sentado en su cama, con la luz encendida,

Porque todos los días eran de noche,

En una mano llevaba un listado infinito de cosas pendientes y en la otra una de sueños escritos con tinta borrosa,

Miraba en su armario objetos que cuidaba pero no sabía para que,

Y después de aquello, abría la puerta y entraba a la misma habitación y repasaba sus manos nuevamente

Una y otra vez, la misma, el sueño de una noche interminable.

Hasta que no quiso seguir.



IV



Tengo miedo - Confesó

tengo miedo de perderme,

Perder lo que tengo, lo que he construido



V



Habla más fuerte – le decía una voz afuera de la habitación- No te oigo.

El, sin sorprenderse grito,

Tengo miedo, tengo miedo de perder

Y al mirar sus manos, era libre, no llevaba nada.



VI



Se levantó,

Arrojó las cosas que inútilmente guardó, sus fantasmas, los pendientes, las culpas

y cuando terminó se puso a llorar,

Lloró sin entender

y empezó a recordar lo que había olvidado,



VII



Miro sus manos y confesó:

Tengo miedo,

¡No se por dónde empezar¡.

-Está el bosque, dijo la voz.

Se levantó abrió la puerta y un ser diminuto y sonriente le dice,,

¿Estas listo?

Me llamo Sinnada...



martes, octubre 05, 2010

Dejame respirar,
para,
dejme, dejame tranqila
no me sigas

puedes un poco detenerte?


dejame que quiero dejar de pensar en lo que tengo que hacer despues

que tal si intento entender que tengo que hacer ahora mismo?

para un poco

paraaaaaaaaaa



lunes, septiembre 27, 2010

:)


Tropiezo y caigo en la arena mojada de la orilla de la playa,
mi brazos acarician el agua que llega por debajito, sintiendo ese frio un poco encrispante y sorprendente, me quedo ahi un momento, el sol no quema, pero calienta y el agua me hace estar fresca siempre, quiero más, me quedo en ese segundo, pongo mi boca cerca de la arena, todo es salado y me rio mucho, mucho de la estupidez, de la linda estupidez.

viernes, septiembre 24, 2010

Jardín Infantil

  • ¡Tía, tía¡¡
  • ¿Si mijito?
  • Tía, a mi no me gusta las mujeres
  • ... :|

  • Me gustan las motos.
  • :)

Me voy pal Norte



Al norte donde vive mi sol


sábado, septiembre 04, 2010

Subí al Monte




Subí al fin el monte...Tacones embarrados, medias razgadas
el labial y rimel corrido, mi barba aflorando, subi como si no quedara nada más.

Por un momento pensé en el paisaje,
Por un momento te vi que me mirabas.

De mi bolsillo saqué la carta,
esa que no te envié y que no merecías.

La leí nuevamente,
La leí nuevamente en mi cabeza,
la dejé bajo la roca.

Me saqué los zapatos,
Me saqué la falda,
Me saqué la blusa,
el sostén,
Tu pañuelo
las medias,
todo,

Liberé mi miembro,


Subí a la roca.

Recordé cuando nos conocimos,
En cuando yo quise bailar contigo,
y después

Cuando te llamaba 10 o 30 veces al día,
En cuando me cortabas,
En cuando te escondías cuando pasabas con tus colegas de oficina,
En cuando decías no quererme,

Y en cuando golpeabas mi puerta,
Me acariciabas el cabello, ponías tu cara triste,
En cuando decías... ¿Volvamos?

Y en cuando te decía que si.

El día estaba iluminado, el cielo despejado, pero helado.
Helado como ese día que pensé que llegarías por tu abrigo que dejaste en el auto, era absurdo que con esa temperatura, estuvieses aun afuera.

Y eso lo había soñado, el mismo sueño de un día helado, donde yo te veía caminando por aquel callejón, fumándote un cigarro, con esa sonrisa que me mataba, tus manos en los bolsillos, silbando, los letreros iluminados, llendo a la plaza, esa plaza de las que te hablan al oído.

Si, esa plaza, donde te vi por primera vez.

La misma donde fui a buscarte, a ver si no era un sueño, no te encontré.

Llegue a mi casa, llegaste enseguida tras de mi y te conté tranquilamente de aquel sueño, tu te reíste y sin más me dijiste: "y si fuera cierto, que¡¡", yo no lo creía, miles de voces llenaron mi cabeza diciendo, te lo dije, no era, el no era, me quedé en silencio, no lo creía.

Volviste hacia mi, me tomaste de los hombros, "jamás te he querido, perra", agarraste mi cara y pasaste tu lengua por mi mejilla.

Tomaste tu abrigo, plata de mi cartera y antes que volvieras a cerrarme la puerta en la cara, alcancé la botella a medio tomar de la noche anterior y la rompí contra tu rostro.

Caíste

Silencio.

Caíste.


Sangre derramada.



Me Fui

No lloré.



Subí al monte.